La colección se mueve entre edificios rurales, la cubierta de un barco y calles de ciudad sin convertir los objetos en texturas anónimas. Una bicicleta colgada sobre una habitación, un viejo camión de bomberos y una puerta cubierta de avisos conservan su contexto cotidiano. Las formas, las superficies y las pequeñas reparaciones enlazan fotografías hechas en viajes distintos.



















